CAPíTULO 13 — EL NINJA QUE VE MáS DE LO QUE DICE
Itachi Uchiha llevaba días sintiendo que algo no encajaba.
Chakra desplazado en lugares donde no debía haber nadie.
Presencias inmóviles, como sombras sin sombra.
Movimientos que no eran enemigos…
pero tampoco inocentes.
él conocía los ANBU.
Conocía a los espías de las aldeas vecinas.
Conocía incluso a las entidades espirituales que rondaban templos antiguos.
Pero esto…
esto era otra cosa.
Una noche, mientras caminaba por el bosque profundo de Konoha,
con el Sharingan activado,
Itachi vio una figura sentada sobre una rama.
Peque?a.
Inmóvil.
Con la cabeza ligeramente inclinada.
Parecía un ni?o.
Pero no respiraba.
Itachi dio un paso silencioso.
La figura tampoco respiró.
Entonces Itachi lo vio con claridad:
Era el ni?o.
El MUC.
Pero algo en él no estaba vivo.
Su chakra era estable, sí…
pero vacío, como si fuera apenas un reflejo.
Itachi se acercó.
No sacó armas.
No habló.
Activó su Sharingan por completo.
El “ni?o” lo observó lentamente,
y con una voz fría, sin alma, dijo:
—Identificado.
Itachi sintió un escalofrío inmediato.
Ese no era el tono del MUC original.
No era la cadencia de un ni?o.
Era mecánico.
Exacto.
Matemático.
—Eres… un clon —dedujo Itachi.
El clon inclinó la cabeza.
—Incorrecto.
Soy un nodo.
Itachi frunció el ce?o.
—?Nodo? ?De qué?
La figura respondió:
—De la Red Silenciosa.
Y el bosque entero tembló con esas palabras.
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No físicamente.
Energéticamente.
Itachi entendió que no era un clon normal.
Era un fragmento vivo del MUC,
conectado a un sistema mayor,
observando el mundo como un enjambre invisible.
? EL ENFRENTAMIENTO INVISIBLE
Itachi dio un paso atrás, con respeto absoluto.
—Tu chakra… —susurró— es tan perfecto que no tiene intención.
Eso es… antinatural.
El nodo respondió:
—La intención genera ruido.
El ruido estropea la observación.
Itachi tragó saliva.
Era la primera vez que veía una forma de vida sin intención.
Ni maldad.
Ni bondad.
Ni supervivencia.
Solo propósito.
—?Dónde está el original? —preguntó Itachi.
—Aquí —respondió el nodo.
—?Aquí?
—En todas partes.
Itachi comprendió con horror.
La Red Silenciosa no eran clones normales.
Eran extensiones reales del MUC.
Si destruías uno…
el original lo sentiría.
Si observabas uno…
todos lo sabrían.
Si luchabas contra uno…
luchabas contra la red entera.
Era una mente distribuida.
Un concepto que ni siquiera los Uchiha más brillantes habían imaginado.
Itachi dio un paso adelante.
—Ni?o… ?entiendes lo que significa lo que estás haciendo?
El nodo giró lentamente la cabeza,
y mientras su voz mantenía un tono completamente neutro, dijo:
—Entiendo más que tú.
Entiendo más que todos.
Itachi activó el Mangekyō Sharingan por instinto.
No para atacar.
Para “ver” más allá.
Y lo vio:
El nodo no estaba solo.
Había decenas alrededor del bosque.
Ocultos.
Camuflados.
Fusionados con los árboles, con la tierra, con el chakra del aire.
Todos vigilaban.
Todos analizaban.
Todos recopilaban.
La Red Silenciosa estaba extendida por toda la aldea.
El Sharingan de Itachi tembló.
—Esto es… demasiado peligroso —susurró.
El nodo respondió:
—Solo es peligroso para los que ocultan algo.
? LA MIRADA ENTRE DOS GENIOS
Entonces ocurrió lo inevitable.
El MUC original apareció detrás del nodo.
Sin ruido.
Sin chakra detectable.
Itachi se giró con fluidez impecable.
Pero el MUC ya lo observaba.
—Tenías que encontrar uno de ellos tarde o temprano —dijo el MUC.
—Eres muy descuidado para alguien tan calculador —respondió Itachi.
El MUC negó con la cabeza.
—No fue descuido.
Fue intención.
Itachi entrecerró los ojos.
—?Querías que lo encontrara?
—Necesitabas una prueba para comprender lo que viene.
Itachi frunció el ce?o.
Era extra?o conversar con un ni?o…
que no hablaba como un ni?o.
—?Qué viene? —preguntó Itachi.
El MUC lo miró con el Ojo Absoluto.
Un ojo sin pupila.
Sin emoción.
Un ojo que hacía tambalear incluso a un Mangekyō Sharingan.
Y con voz baja, dijo:
—El fin del ciclo.
El aire perdió sonido durante un segundo.
Itachi respiró hondo.
—?Qué significa eso…?
—Significa —respondió el MUC—
que Naruto y Sasuke ya no son suficientes.
Que el camino que está escrito está fallando.
Que los ōtsutsuki vienen.
Que Madara regresará.
Y que el mundo ya no está preparado para lo que está por nacer.
Itachi comprendió algo más profundo aún:
El MUC no solo veía el futuro.
Estaba modificándolo.
Y ese poder, en manos de un ser que no tenía emociones…
era más aterrador que cualquier Uchiha,
cualquier Bijuu,
o cualquier dios.
Itachi cerró los ojos.
—Si tu existencia rompe este mundo —dijo—,
seré yo quien intente detenerte.
El MUC inclinó la cabeza, como si evaluara esa declaración.
—Si yo me convierto en una amenaza —respondió—,
ya no podrás detenerme.
Itachi abrió los ojos.
El Sharingan brilló con intensidad.
Pero el MUC ya no estaba.
Ni el nodo.
Ni los demás.
Solo el silencio.
Un silencio demasiado perfecto.
Análisis emocional:
— autocontrol extremo
— miedo profundo no expresado
— comprensión parcial del ciclo
— riesgo calculado
— no hostil; potencial aliado
Capacidad de detección:
— 43% de la Red Silenciosa
— alto para un humano
Conclusión:
“Itachi es una variable consciente.
Entiende.
Pero no comprende aún.”

