Mientras Yui entrenaba con Aerion en lo profundo del bosque, esa presencia que llevaba horas acechando entre las sombras finalmente decidió mostrarse.
De los arbustos emergió una figura ágil, orejas felinas negras y una cola larga. Sus ojos dorados, rasgados como los de un felino, brillaban con un tono depredador.
Su sonrisa fue lo peor: Era la de alguien que venía a hacer da?o.
Aerion miró de reojo, pero no dio ninguna explicación.
—Yui, mantente atrás —ordenó con tono serio.
La actitud del mago hizo que ella sintiera un escalofrío.
?Es alguien peligroso? ?Lo conoce? ?Por qué no dice nada?
Antes de que pudiera formular otra pregunta, el semi humano levantó una mano.
—Sello de Parálisis.
Un círculo violeta surgió bajo los pies de Aerion y el mago cayó de rodillas, aparentemente paralizado.
Yui abrió los ojos muy grandes.
— ?Maestro!
El semi humano la evaluó como si fuera un objeto. Su cola se movía lento, calculadoramente.
—Tranquila, peque?a. No quiero matarte… todavía —dijo con un tono burlón—. Solo quiero venderte. Una elfa joven como tú vale muchísimo en el mercado negro. Mucho más si todavía no fuiste “marcada”.
El silencio fue insoportable.
Yui sintió cómo un fuego helado le subía por la columna. Dio un paso atrás sin querer, pero luego apretó los dientes.
La sombra dio un paso hacia ella.
—No te servirá correr. Soy más rápido que cualquier humano.
Cuando apareció detrás de ella en un parpadeo, Yui reaccionó desesperada utilizando su escudo pero débil. El golpe del semi humano lo quebró, pero el impacto se redujo y ella logró rodar hacia un costado.
—Mmm… no eres completamente inútil —con un tono burlón.
Yui sin perder un segundo lanza una esfera de aire peque?a que salió despedida y el semi humano la esquivó con facilidad… aunque un fragmento le cortó el hombro.
él se detuvo un segundo, sorprendido.
—Interesante…
El semi humano se lanza hacia Yui quien sintió la vibración del aire, los pasos sobre las hojas, la cola cortando el viento. Parecía esquivar varios de sus golpes
Izquierda. Ahora.
Giró justo a tiempo para evitar un golpe limpio, pero aun así recibió un rodillazo que la lanzó contra un árbol.
—Te falta mucho para siquiera tocarme —Dijo él.
Yui ahora crea en ambas manos esas esferas de color verde de a poco comienza a dominar el movimiento pero por su color se nota que no eran de lo más fuerte, lanza en repetidas ocasiones pero el semi humano las esquiva viendo atreves de sus movimientos, golpeando sus piernas para perder el equilibrio y antes de caer tomarla del pie para arrojarla con fuerza hacia un robusto árbol
—Calma tus aires ?concéntrate!, no necesitas descontrolarte junto a tus sentimientos solo mantente firme en tu objetivo, un ataque poderoso es todo lo que necesitas— Gritó su maestro paralizado en el suelo
Ella comprende la situación después de ese duro golpe, su miedo y aturdimiento desaparecen, respira hondo y con calma para reponerse ante la situación
El semi humano se lanzó para terminar el combate.
Yui recordó las palabras de Aerion:
No es solo velocidad… es desvanecerte. Volverte parte del viento.
Respiró.
Relajó su cuerpo y lo dejó fluir…
Un aura color esmeralda oscura muy brillante envuelve a Yui
Y por primera vez, funcionó.
Su cuerpo se volvió un destello. El semi humano golpeó aire. Yui reapareció detrás suyo, juntando sus manos para crear una bola de viento muy grande combinada con su aura concentrada golpeando al semi humano con una nueva potencia
—???Ahora… cierra tu maldita boca!!!
El estallido lo lanzó al suelo, rebotando y estrellándose contra varios árboles.
El círculo violeta que “paralizaba” a Aerion se deshizo como polvo.
—Ja… jajaja… ?increíble! Aerion, ahora entiendo por qué insististe tanto— Dijo el semi humano riéndose con mucho dolor
Yui con un rostro confundida.
Aerion se levantó sin un rasgu?o.
—Lo hiciste bien, Yui —dijo calmado.
— ?Qué…? ?Ustedes… se conocen? —preguntó ella con una voz cansada.
El semi humano se incorporó luego de que el mago le diera una pócima curativa, sacudiéndose la tierra.
—No solo nos conocemos —respondió con una sonrisa felina—. Aerion me pidió que te pusiera a prueba. Que te empujara al límite. Y debo admitir… me sorprendiste.
Se inclinó, como una reverencia burlona.
—Mi nombre es Raik, explorador y recolector de objetos raros. Considera que superaste tu primera prueba.
Yui lo miró con rabia.
— ?Pudiste haberme matado!
—Pero no lo hice —dijo él, mostrando los colmillos—. Y ese es el punto. Si no aprendes a reaccionar bajo una amenaza real… no durarías ni media semana ahí afuera.
Aerion mientras le daba una poción también a Yui le comenta:
—Sé que parece cruel. Pero si tu camino será el que elegiste… necesitarás fortaleza real, no ejercicios controlados.
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Yui bajó la mirada. Aún temblaba. Pero no era miedo… era emoción y convicción.
—Entonces… me haré más fuerte. Mucho más fuerte.
Raik sonrió, satisfecho.
—Así me gusta.
Tras la dura prueba, Aerion decidió un descanso al entrenamiento del día. Yui que gracias a la pócima había recuperado energía aun se sentía un poco pesada, pero el aire fresco del bosque comenzó a calmarla. Mientras Aerion preparaba la siguiente prueba, Raik se sentó sobre una roca cercana, afilando una de sus peque?as dagas curvas.
El silencio se volvió demasiado pesado.
Yui respiró hondo y, finalmente, se acercó.
—Raik… ?puedo preguntarte algo? —dijo con cautela.
El semi humano levantó una oreja, sin dejar de afilar.
—Mientras no sea sobre como derrotarme más rápido, adelante.
Ella frunció el ce?o por la broma, pero continuó:
—Antes, cuando pensaba que habías atrapado a Aerion, dijiste que… me venderías. ?Eso es real? ?De verdad existe un mercado donde venden personas?
Raik bajó la daga. La expresión arrogante se desvaneció, reemplazada por una seriedad inesperada.
—Sí. Existe. Y funciona desde hace muchos a?os —respondió sin rodeos—. Es una de las enfermedades más viejas del continente.
Yui sintió un nudo en el estómago.
— ?Y por qué nadie hace nada?
Raik se pone más serio, mirando hacia el suelo como si recordara algo.
—Algunos sí están haciendo algo… solo que es complicado, ya que esto sucede por la parte de atrás es decir algo “clandestino”. En una ciudad no muy lejana —la misma dirección que tomarías hacia Urano— hay una diosa llamada Mora, conocida como la “Diosa de la llama sagrada”. Ella y sus seguidores están investigando cómo desarmar esas redes. Están cerca… pero cada vez que avanzan, los traficantes cambian de escondites o reciben apoyo de grupos más grandes. Hace poco me dijeron que no estaban muy lejos de saber quién era la cabeza principal de esta organización
— ?Grupos más grandes? —Yui preguntó con inquietud.
Raik soltó un suspiro.
—Este mundo no es tan simple como un mago bueno y un monstruo malo. Hay nobles corruptos, individuos afectados por la corrupción, mercenarios y algunas razas que ven a otras como herramientas. Mora está moviendo fuerzas, pero va a necesitar manos capaces… y gente que no tenga miedo de arriesgarse.
Yui bajó la mirada. El recuerdo de su aldea quemándose, de sus padres sacrificándose, volvió como una lanza al pecho.
—Entonces… ?hay otros como los que atacaron Eldoria?
Raik la miró fijamente, con una honestidad seca.
—Muchos. Y algunos peores.
Ella apretó los pu?os, apretó sus dientes.
El viento alrededor respondió con un leve temblor.
—Voy a encontrar a quienes destruyeron mi hogar, no... iré contra este tipo de escorias repugnantes y las erradicaré —dijo con firmeza y repugnancia.
Raik sonrió apenas, pero esta vez sin burla.
—Esa determinación… te va a llevar lejos. Pero cuidado: la venganza ciega se traga a la gente. Piensa bien dónde pisas, o vas a terminar siendo una herramienta de otros sin darte cuenta.
Yui respiró profundo, tratando de estabilizarse.
Tras un momento de silencio, cambió de tema.
—Raik… ?Cómo vive un explorador y recolector de objetos raros?
El semi humano se estiró, volviendo a su tono más relajado.
—Mi oficio es algo que me encanta. Investigo las torres, ruinas, laberintos, cavidades antiguas… lo que para otros es un riesgo, para mí es una oportunidad. Busco artefactos, minerales, documentos, y a veces, criaturas con habilidades peculiares.
— ?Y para quién trabajas?
Raik rió.
—Para quien pague bien. Aunque Aerion suele pedirme favores de vez en cuando… como el de hoy —agregó gui?ando un ojo.
Yui no pudo evitar desviar la mirada, aún molesta.
— ?Y nunca te metiste en problemas por eso?
—Todo el tiempo —respondió con naturalidad—. Por eso soy bueno. Un explorador que nunca se mete en líos no vale nada. Y además… —Su cola se movió suavemente— soy rápido, silencioso y sé desaparecer cuando lo necesito. Es una buena profesión si no te molesta estar siempre un paso cerca de la muerte, aunque haber nacido con mis habilidades me hace el trabajo algo sencillo aunque tu pudiste detectar mi sigilo
Ella lo observó con más seriedad, entendiendo por primera vez que bajo la apariencia ligera de Raik había un tipo de vida mucho más peligrosa de lo que parecía. A lo que abre muy grandes sus ojos muy enojada y suelta un:
— ?Entonces Raik dime qué nivel eres??Acaso te dejaste vencer?
El semi humano sintiendo miedo por la mirada de Yui —Este... bueno... veras... me confié y ganaste en buena ley pero si es verdad que no fui en serio. Ya tendremos tiempo de un entrenamiento serio—
Ambos se miran fijamente y suelta una carcajada mientras Aerion con una sonrisa observaba desde lejos
—Si sigues las ense?anzas de Aerion, vas a cruzarte con artefactos, monstruos, dioses, traficantes, gente buena y gente terrible. Y vas a necesitar algo más que fuerza. Vas a necesitar cabeza. Y este mago las ha vivido
Yui asintió.
—Lo sé. Pero voy a seguir adelante igual.
Raik la miró con una mezcla de respeto y desafío.
—Entonces veremos si estás hecha para sobrevivir… o para cambiar este mundo.
El sol comenzaba a ocultarse detrás de las copas de los árboles, ti?endo el bosque de tonos dorados y rojizos. Tras la intensa prueba de Raik, Aerion decidió extender un poco más el entrenamiento, aprovechando el impulso emocional que Yui llevaba encima. él sabía que ese tipo de confrontaciones forzaban a un aprendiz a crecer más en una tarde que en semanas enteras.
—Respira —indicó Aerion con voz tranquila, mientras alzaba su bastón—. El viento responde mejor cuando tu mente está ordenada.
Yui cerró los ojos.
Sentía todavía el latido acelerado, la adrenalina del combate, la sensación del filo de Raik pasando cerca de su cuello. Pero esa vez no se dejó dominar por la ansiedad. En cambio, dejó que esa energía la guiara.
El aire se arremolinó suavemente a su alrededor.
Aerion sonrió apenas.
—Bien, volvamos desde el inicio. Muéstrame tu escudo de viento, pero más estable que antes.
Yui extendió los brazos. El viento giró, formándose en un circulo mucho mas grande. Antes era tembloroso, pero ahora se mantenía firme, como si recordara el golpe que la había empujado al suelo durante la pelea.
—Mucho mejor —comentó Aerion—. Ya encontraste el punto de anclaje. Te lo ense?ó el instinto… y la presión. De a poco ese escudo tuyo irá evolucionando hasta ser insuperable y lo harás sin la necesidad de cerrar los ojos para imaginarle je
Yui abrió los ojos.
—Durante el combate… sentí que si no reaccionaba, no la contaba.
—Así es como se aprende —respondió él—. El poder nace cuando se entiende el propósito. Tu escudo ya no es solo defensa: es supervivencia.
Siguieron con el segundo ejercicio.
—Ahora, la esfera de energía. Concentrada, no explosiva —recordó Aerion.
Yui colocó la palma hacia adelante. Una chispa verde se reunió en su mano, volviéndose una esfera compacta. Esta vez no temblaba ni se dispersaba.
La lanzó contra un tronco lejano; el impacto lo dejó marcado con una quemadura circular.
—Ahora lanza varias a los puntos que marque
Yui concentra energía mas rápido que antes, parecía como si tuviera un pu?ado de piedras en la mano y los arrojara
— ?Ahora tu último ataque vs Raik hacia el cielo!
Yui junta ambas manos como si estuviera por abrazar algo, el centro brilla de manera intensa, sus ojos lo veían con claridad, ese punto rodeándose con aura elemental de no solo su energía si no del viento que la rodeaba, una bola de energía esmeralda y firme nace y es lanzada hacia el cielo tan intensa en la explosión que fuertes ráfagas de viento sacudieron el bosque
—???EEESSOOO EEESS YUUUII!!! — Reacciona Aerion al ver como su aprendiz crece a pasos agigantados
—Eso ya parece magia intermedia… y ni siquiera la recitaste. Muy bien. Sensor de amenazas dependerá de tu crecimiento, recuerda siempre estar atenta a tus instintos además si dominas tu elemento aire mediante su flujo te será como anillo al dedo hacia esta habilidad, solo recuerda estar atenta en todo momento y este hará el trabajo por ti, tal vez sea la habilidad más complicada de dominar en este momento pero no tengo dudas que podrás con ello.
Por último retomaron paso veloz, la cual debía llegar a los puntos con aura en el suelo marcados por su maestro
—Recuerda lo que hiciste contra Raik —dijo Aerion—. Ese movimiento donde esquivaste su estocada no fue suerte. Lo creaste tú. Hazlo nuevamente… pero controlado.
Yui respiró profundo.
Sintió como el viento rodeaba su aura esmeralda cada vez más firme, el murmullo del viento pidiéndole moverse.
—Aquí Vamos… —susurró.
Un destello verde.
Yui desapareció de su posición por un instante, reapareciendo en el primer punto, luego hacia el segundo, al tercero parecía alcanzarlo con menos velocidad, al cuarto su color se iba apagando, al quinto sentía como si le faltara aire y al sexto llegó sin rasgos de aura visual
—No entiendo que fue lo que paso, estoy segura de tenerlo controlado—
—Para esta habilidad hay 3 pasos muy importantes, el primero envolver tu cuerpo en un aura firma, el segundo es volverte uno con el viento que controlas a tu alrededor y el tercero no menos importante el oxigeno que ambos al mezclarse se vuelve pesado por eso es practicarlo en reiteradas ocasiones para no solo acostumbrarte si no para equilibrar los primeros dos. A diferencia de mi elemento yo solo necesito enfocarme en mis pies a lo sumo desde mi cintura, si tu hicieras lo mismo sería peligroso ya que el viento necesita guiarte completa. Práctica peque?a sé que lo lograras.
Yui sonrió, agotada pero orgullosa.
Raik, sentado sobre una rama cercana, observó la escena con la cola balanceándose.
—No está mal, peque?ita —murmuró—. Si mejoras así todos los días… podremos pelear en serio
Ella lo miró con una chispa competitiva.
—La próxima no pienso dejar que me arrincones.
Raik soltó una carcajada suave.
—Eso quiero ver.
El cielo terminó de oscurecer, y el viento nocturno se volvió más frío.
Aerion guardó su libro.
—Hiciste un buen trabajo hoy. Mejor de lo que esperaba. Ma?ana… será otro día con mucha práctica para mejorar. Descansa, Yui.
Ella bajó la cabeza en se?al de respeto.
—Gracias, maestro.
Mientras regresaban hacia la casa Heart, Yui sintió cómo el viento se deslizaba a su alrededor sintiendo alivio.
Ese día no solo había luchado.
Había despertado.

