Con un suspiro de satisfacción dejo que mi cuerpo se hunda en la suavidad de mi nueva cama mientras cierro los ojos para disfrutar mejor de la sensación. Después de tantos días soportando las incomodas camas del carruaje, esto es un verdadero lujo. Tampoco es que me pueda quejar demasiado, siempre fueron mejores que acostarme en el suelo o dormir en los asientos de un carruaje, pero no podían sustituir una cama de verdad.
Vuelvo a abrir los ojos y me encuentro con la mirada de Lianhua que está de pie junto a la cama, observando cómo me regodeo de su comodidad.
"Lianhua", digo con voz calmada. "?Podrías ir a ayudar con la descarga del carruaje? No pienso moverme de aquí por un buen rato."
Lianhua asiente sin decir nada, su expresión tan impasible como siempre. La veo girarse y salir de la habitación sin hacer ningún comentario. Sus pasos resuenan en el pasillo mientras se aleja antes de desvanecerse.
Una vez sola, suelto otro suspiro mientras recuerdo las últimas palabras de mi madre antes de entrar al Palacio y como casi fueron una profecía, aunque por fortuna su amenaza de una purga no llego a producirse, aunque todavía me asusta lo cerca que estuvo.
Cierro los ojos nuevamente, recordando el enfrentamiento entre él y mi madre al llegar al Palacio.
Nada más entrar, empezó con un juego de poder haciendo que los guardias estuvieran en el patio para mostrar su fuerza y dándonos la bienvenida con un discurso, pero diciendo de manera velada en el mismo que era el que estaba a cargo del palacio y que teníamos que cumplir todas sus órdenes.
Eso hizo torcer el gesto de mi madre y saco del decreto que le daba plenos poderes sobre el sitio, lo cual sobresalto al Zǒngguǎn e hizo que se quedara pálido.
Se podría suponer que eso tendría que haber terminado la discusión, pero el tipo empezó a discutir con mi madre sobre la falta de antecedentes del asunto y a desgranar leyes y reglamentos que eran contrarios al decreto y que le daban autoridad sobre nosotras mientras estábamos en lo que llamo, supongo que en un desliz debido a los nervios, su Palacio.
Recuerdo perfectamente la expresión de mi madre cuando escucho eso, y harta de su verborrea incesante sobre leyes y reglamentos, le espetó con frialdad que las Nei Wei estaban bajo su mando y que, si era necesario, no dudaría en usarlas ya que el decreto le permitía hacerlo.
Eso hizo que se pusiera blanco y parecía que iba a empezar a discutir incluso ese claro ultimátum, pero supongo que la expresión de mi madre le hizo dudar y decidirse a no arriesgarse a que solo fuera una amenaza vacía.
Con malestar revivo la escena en la que el Zǒngguǎn finalmente se rindió y se marchó del Palacio. Si, se marchó, porque resulta que al lado del Palacio hay un edificio designado como la residencia del Zǒngguǎn, pero él había estado viviendo en el Palacio como si fuera suyo. Supongo que como no es común que haya miembros de la familia imperial en esta ciudad, había decidido que eso le daba una excusa perfecta para exhibirse y disfrutar del edificio.
Sin embargo, y supongo que como venganza, se llevó consigo a todos los guardias y a los criados, alegando que eran sus hombres y que él los pagaba. Y mi madre, para mi sorpresa, no se lo impidió. Solo cuando le pregunte más tarde me dijo que no confiaba en los criados del Zǒngguǎn, ya que serían leales a él y se dedicarían a cumplir sus órdenes más que las nuestras.
Por lo tanto ahora solo nosotras cuatro, un grupo peque?o para un palacio de este tama?o. Y aunque las Nei Wei son eficientes en cuestiones de seguridad, no están entrenadas para las labores domésticas, aun suponiendo que consiguiéramos convencerlas de que las hagan.
Suspiro de nuevo, sintiendo el peso de nuestra situación. ?Cómo vamos a arreglárnoslas sin ayuda? Y encima, el que al final el Zǒngguǎn solo se rindiera cuando le amenazamos con ejercer la violencia para obligarlo a cumplir un decreto del Emperador me dice mucho sobre cómo funcionan las cosas a tanta distancia de la capital del imperio.
Esperaba que en un mundo como este, donde la gente tiene poderes y los soldados son claramente sobrehumanos, las cosas fueran del alguna de forma diferentes a cómo eran en la antigüedad de mi viejo mundo, pero supongo que las grandes distancias desde la sede del poder central funcionan igual en todos lados.
Solo espero que el gobernador no sea algún tipo de se?or de la guerra o algo similar. Se supone que el imperio es estable tanto por la supervisión de la familia imperial como por la amenaza de la Secta del Sol Celestial, pero ya he visto tantas cosas ser iguales a cómo eran en la antigua china que no me extra?aría que el gobernador se considerara una especie de An Lushan.
Abro los ojos y mientras miro el techo y pienso como entretenerme mientras regresa Lianhua, cuando me doy cuenta de que con todo el tema del incidente durante mi primera sesión de cultivo, el juicio y el viaje, no he vuelto a mirar el Qi a mi alrededor.
Lo considero durante un segundo y sin encontrar nada mejor que hacer, cierro los ojos y me concentro para ser recibida por la familiar vista de las motas de Qi que se mueven siguiendo la extra?a corriente.
Con un repentino destello de inspiración, decido fijarme hacia donde se mueve el Qi y más tarde preguntarle a Lianhua para ver qué dirección es y así saber hacia dónde se mueve, aunque por lo que he leído sobre los niveles de Qi en este mundo, imagino que será hacia el extra?o borde exterior de este mundo.
Mientras me fijo en las motas para memorizar su dirección, me doy cuenta de que la distancia a la que puedo verlas con claridad ha aumentado. Intento recordar cuanta era la distancia que podía ver antes, pero sin un entorno familiar para medir las distancias es complicado y al final termino concluyendo que son unos treinta centímetros más aproximadamente.
No es mucho, pero realmente no he hecho nada más que templar la piel, por lo que solo puedo suponer que es un efecto a?adido a haber terminado ese paso. Pero si ese simple paso a aumentado mi límite de visión, puede que también haya aumentado mi límite para manejar motas de Qi.
Con una excitación creciente, empiezo a agarrar motas de Qi y llego con inusitada facilidad a mi límite de cinco. Me preparo mentalmente e intento agarrar una sexta mota. Enseguida empieza a dolerme la cabeza, pero consigo formar mi sexta mano mental y consigo agarrar con éxito la sexta mota, pero siento un repentino pinchazo en mi cabeza que hace que pierda la concentración y termine soltándolas todas.
Abro los ojos para volver a mi visión normal y me felicito a mí misma por ese ligero éxito, ya que antes era incluso incapaz de formar mi sexta mano. Por la intensidad del dolor de cabeza que tengo, va a ser largo y complicado llegar a dominar esa sexta mano, pero paso a paso. Tengo todo un a?o hasta mi próximo templado y esto es más una maratón que una carrera de velocidad, por lo que tengo tiempo de sobra.
Aunque realmente el dolor de cabeza me está matando. Incluso los primeros intentos no fueron tan malos como esto, por lo que cierro los ojos y decido tomar una siesta mientras Lianhua y el resto terminan de descargar nuestras cosas de los carros.
Ha pasado una semana desde que llegamos a la ciudad y por fin hemos podido terminar de colocar nuestras cosas con la ayuda de algunas Nei Wei.
Por fortuna, la Nei Baihu se ha apiadado de nosotras y ha asignado a algunas Nei Wei para ayudarnos durante estos días, pero con la condición de que contratemos personal lo antes posible. Aunque tienen órdenes de obedecer a mi madre, servir como criadas no forma parte de sus funciones.
Aunque me alegro de no tener que lidiar con ese asunto, me preocupo por mi madre al ver su cara cansada mientras esperamos a que Lingxi y Lianhua nos traigan el desayuno, ya que por el momento todavía comemos lo que preparan las cocineras de las Nei Wei como lo hacíamos durante el viaje.
Llevo un par de días queriendo hacerle la pregunta a mi madre y me contenido, pero hoy decido que ahora que Lianhua ya no tiene que ayudar a colocar más cosas es hora de hacerla, por lo que finalmente le digo “Madre, ?Podría salir luego un rato con Lianhua a ver la ciudad?”
Mi madre me mira y tras pensar un momento me dice “Tengo que pensarlo. Luego tengo que hablar con la Nei Baihu y le preguntare si es seguro, ya que ha mandado algunas Nei Wei para comprobar como son los alrededores. Lo hablare con ella y más tarde te diré lo que hayamos decidido.”
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“Gracias por considerarlo”, le contesto, sabiendo que es la mejor contestación que podría haber tenido, ya que al menos no se ha negado de inmediato.
Pronto llegan con el desayuno, el cual transcurre con tranquilidad mientras mi madre y Lingxi hablan sobre su agenda del día. Tras el desayuno le pido a Lianhua que me saque al patio con el último libro que me queda sin leer y rezo para que me den permiso para salir y aprovechar para buscar una librería e ir en una juerga de compras.
Solo llevo un rato en el patio cuando veo que se acerca mi madre, pero intento contener mis expectativas para no sufrir una decepción si no me deja salir.
“Wen, he hablado con la Nei Baihu”, me dice mi madre al llegar a mi lado. “Puedes salir, pero tienes que quedarte por los alrededores.”
Intento contener mi emoción con poco éxito y le digo a mi madre “Quería ir a una librería para comprar algunos libros nuevos, ya que he terminado los que tengo. ?Puedo?”
Mi madre suspira mientras me mira, pero al final me dice “Vale, pero solo puedes ir a las tiendas que estén en las calles cercanas. ?Has entendido?”
“Si, madre, hare lo que me dices”, le contesto para tranquilizarla.
“En cuanto a ti, Lianhua, no quiero otra situación como la del clan Yao. Si alguien intenta meterse con vosotras a pesar de la escolta, revela quien es Wen rápidamente”, le dice mi madre mientras la mira. “Eso echará atrás a todos los alborotadores a menos que estén buscando explícitamente armar jaleo.”
“Como usted diga, Guifei Xiang”, le contesta Lianhua con una inclinación de cabeza.
“Eso es todo”, continua mi madre. “Como quieres comprar, que Lianhua le pida algo de dinero a Lingxi y luego podéis iros. La escolta os estará esperando en la puerta del Palacio.”
“Gracias madre, eres la mejor”, le contesto con una sonrisa que ella me devuelve antes de irse a continuar con sus tareas.
Le doy el libro que he estado leyendo a Lianhua para que lo deje en mi habitación cuando vaya a buscar a Lingxi y espero a que vuelva mientras miro el ir y venir de las Nei Wei en el patio.
Enseguida me fijo que una decena de ellas se dirigen hacia la entrada del Palacio y se ponen a esperar, porque lo que supongo que nuestra escolta ya está preparada y lista para cuando vuelva Lianhua.
No tengo que esperar mucho ya que Lianhua aparece poco después y tras se?alarle a las Nei Wei que están esperando, empuja mi silla de ruedas hacia ellas donde les pregunto si son mi escolta, lo cual afirman. Como ya estamos todas, indico a Lianhua que podemos irnos y salimos por las puertas a la enorme plaza que hay al otro lado.
Le digo a Lianhua que me lleve al centro de la plaza para verla mejor y me empuja hacia esa zona seguidas de nuestra escolta mientras ignoramos a la muchedumbre que se queda parada mirándome.
Por fortuna esta ciudad parece que esta ciudad es lo suficientemente importante como para que al menos las calles principales o la zona más rica estén pavimentadas con losas, aunque el tama?o de estas es un recordatorio más de que el peso de los materiales no es precisamente uno de los problemas de este mundo.
Una vez llegamos al centro de la plaza, hago que Lianhua me dé lentamente una vuelta para mirar alrededor y tener una mejor perspectiva de esta. La plaza es cuadrada como suelen serlo en la arquitectura orientas y al observarla, lo que más destaca es lo que supongo que debe ser el palacio del gobernador mientras que al otro lado de la plaza está el Palacio del Loto Celestial, donde residimos. Los otros dos lados de la plaza tienen edificios de claro estilo gubernamental y las salidas a lo que parecen las calles principales de la ciudad.
Sin saber muy bien hacia donde ir, le digo a Lianhua que nos acerquen a un grupo de guardias que están haciendo una patrulla por la plaza para preguntarles, ya que nadie mejor que ellos para indicarnos direcciones.
Cuando nos acercamos, lo primero que hacen como todo el mundo es fijarse en el extra?o espectáculo que represento sentada en una silla con ruedas mientras soy empujada, pero luego se fijan en mi escolta de Nei Wei y noto como aprietan con más fuerza las lanzas que llevan como para prepararse por si pasa algo.
Por fortuna parecen relajarse cuando me dirijo a ellos con amabilidad para preguntarles sobre una zona de tiendas cercana que además tenga algunas tiendas donde vendan libros.
El que parece el líder de la patrulla piensa durante un momento y nos se?ala una de las calles principales, no por la que llegamos a la ciudad, si no la de enfrente, y nos dice que casi todas las tiendas frecuentadas por los miembros de las grandes familias de la ciudad están en esa zona, por lo que es donde más probable estén las tiendas que estoy buscando.
Les agradezco la información y le digo a Lianhua que me lleve en esa dirección. No tardamos demasiado y pronto llegamos a la calle indicada. Nada más llegar se nota claramente que es una zona comercial. A simple vista parece que la zona de la calle principal está destinada a establecimientos de productos más lujosos y por lo poco que veo de las calles secundarias, esas están más destinadas a tiendas más normales. Imagino que a más lejos estén de la calle principal, más modestas serán las mercancías de las tiendas.
Le indico a Lianhua que me acerque a las tiendas y pasamos la ma?ana siendo el entretenimiento de la zona y mirando escaparates, ya que la palabra accesibilidad en una sociedad de este tipo no se sabe ni que existe.
Por fortuna, todavía soy lo suficientemente peque?a como para que Lianhua pueda cogerme en brazos cuando encuentro una tienda que me interesa y poco a poco voy llenando lo que es el equivalente a una mochila antigua que compre en la primera tienda y tengo enganchada en mi silla, aunque por desgracia poco de lo que compro son libros debido a una grave falta de librerías o su equivalente.
Según nos acercamos al mediodía, en una de las tiendas que entro le pregunto al dependiente si hay algún establecimiento de comida cerca que tenga mesas al aire libre y por fortuna me responde que cerca hay un jardín con un restaurante con mesas en el mismo para disfrutar del paisaje mientras se come.
Le pido la dirección y tras agradecerle la indicación con una propina le digo a Lianhua que nos lleve en esa dirección para almorzar y seguimos las indicaciones mientras abandonamos la calle principal para dirigirnos al parque con el restaurante.
Al abandonar la calle principal, las Nei Wei parecen ponerse un poco más en guardia, pero más allá de las miradas que atraigo como siempre, las calles son tranquilas y no pasa nada relevante más allá de un par de paradas que hago en el camino en algunas tiendas que me atraen la atención y llenan aún más la mochila.
Al final, tenemos que preguntar a un par de personas más, pero finalmente llegamos a un jardín bien cuidado, con varias mesas donde algunas personas están tomando té o comiendo mientras conversan y disfrutan del entorno.
Sin necesidad de decirle nada, Lianhua se acerca hacia la zona de mesas.
"Pregunta si hay alguna mesa libre donde podamos sentarnos", le digo, observando a varias mujeres que sirven a los comensales y que evidentemente son camareras mientras ignoro las miradas curiosas que me convierten en el nuevo entretenimiento de los presentes.
Lianhua se aproxima a una de las camareras, intercambian unas palabras breves y veo cómo Lianhua le entrega unas monedas. La camarera se dirige a la mesa más alejada, donde un hombre está tomando té. Tras decirle algo mientras nos se?ala, el hombre parece comenzar a protestar, pero la camarera le responde algo más. El hombre nos mira sorprendido, suspira y se levanta para ser guiado a otra mesa.
No sé si sentirme mal por el pobre hombre y la más que clara intimidación que hemos hecho para quitarle la mesa, pero tengo hambre y al ver que la camarera se acerca a nosotras y nos guía hasta la mesa hace que se borre cualquier sensación de culpa.
"La especialidad de hoy es pato laqueado y fideos de arroz con verduras, aunque también podemos ofrecerles tofu estofado y sopa de pescado", nos dice la camarera con cierto nerviosismo después de acomodarnos en la mesa.
Lianhua asiente y pide la comida, mientras intento convencer a las Nei Wei de que coman algo, pero rehúsan cortésmente mientras su líder me contesta "No podemos comer mientras estamos de servicio, pero gracias por la intención, Zhāohuán.”
Tras pedir la comida nos la traen con inusitada rapidez y veo como algunos de los otros clientes que estaban esperando su comida antes que nosotras nos miran de reojo, o más bien miran a las Nei Wei que están de guardia a nuestro alrededor y claramente deciden no quejarse por si acaso.
Esto es un claro caso de nepotismo por mi estatus, pero si me beneficia y realmente no perjudico a nadie más allá de tener que esperar un poco más por su comida, bienvenido sea, ya que realmente tengo hambre y no esperar para comer es de agradecer.
En medio de la comida, la camarera se acerca de nuevo inclinándose con nerviosismo antes de decirnos "Disculpe que las moleste, pero hay un miembro de la familia Han que está interesado en hablar con usted."
Entrecierro los ojos molesta mientras pienso en las razones por la que una persona puede intentar hablar con una ni?a peque?a de mi rango y realmente no puedo encontrar ninguna buena, por lo que le respondo que le respondo "Dígale al se?or de la familia Han que mi madre me ha prohibido hablar con extra?os."
Lianhua, siempre más diplomática que yo, a?ade "Por favor, indíquele que cualquier solicitud debe dirigirse al Pabellón del Loto Celestial a nombre de Guifei Xiang."
La camarera parece ponerse aún más nerviosa tras nuestra negativa, por lo que claramente imagino que la camarera sabe que ese hombre va a pagar con ella nuestra negativa, así que le pregunto "?La familia Han es muy importante?"
"Es una de las cuatro familias más grandes de la ciudad", me contesta la camarera.
Suspiro y le digo a Lianhua "Ve con un par de Nei Wei y transmítele nuestras instrucciones en persona, como gesto de respeto hacia su familia."
Lianhua asiente y tras pedir a dos Nei Wei que la acompa?en le dice a la camarera "Guíanos hasta donde está el miembro de la familia Han."
Observo cómo se acercan a una mesa donde dos hombres están acompa?ados de cuatro mujeres. Lianhua les hace una inclinación de cabeza y entabla una conversación. Por suerte, parece que logra calmarlos y vuelve a nuestra mesa sin problemas.
"?Qué querían?" le pregunto con curiosidad al regresar.
"Solo estaban curiosos por la Zhāohuán y querían conocerla", me dice antes de a?adir "No es raro en familias no nobles. Conocer a alguien de la realeza les da algo de qué presumir más tarde ante sus amigos."
Asiento en comprensión y continuamos con la comida sin más interrupciones.
Cuando la camarera viene a retirar los platos y cobrarnos, aprovecho para preguntarle "?Conoces la zona?"
"Sí, Zhāohuán ", responde con una sonrisa nerviosa.
"?Hay algún establecimiento que se especialice en la venta de libros por aquí?" le pregunto.
La camarera parece pensativa por un momento antes de contestarme "A unas calles de aquí está el Pabellón de la Perla Dorada. Está especializado en atender a gente de alto rango. No sé si tienen libros, pero dada su clientela, es probable."
"Gracias", le digo, tras lo cual le pido a Lianhua que le dé una propina. Con eso, nos levantamos y nos dirigimos hacia el Pabellón de la Perla Dorada sin más que nos retenga en este sitio.

